Hecho a mano
Cada postre se prepara y se decora a mano, en pequeñas cantidades, con tiempo y con cuidado.
nuestra alma
Petunia es una repostería, sí. Pero también es una casa donde se hornea con amor y se recibe a la gente con el corazón abierto.
Todo empezó con unas ganas sencillas: hacer postres ricos, hacerlos bonitos y hacerlos bien. De esa idea nació una cocina pequeña en Chapinero donde nada se hace de afán — cada torta se hornea fresca, se decora a mano y se entrega como un regalo.
Le pusimos Petunia por una de las flores más diversas que existen: viene en mil colores y todas son bonitas. Esa es la idea. Aquí trabajan y se sienten en casa personas de la comunidad LGBTIQ+, con empleo digno y un lugar seguro donde ser quienes son.
Por eso cada postre sabe distinto. No es solo azúcar y harina: es trabajo hecho con cariño, por manos con historia. Eso es lo que queremos decir cuando decimos repostería con alma.
En lo que creemos
Cada postre se prepara y se decora a mano, en pequeñas cantidades, con tiempo y con cuidado.
Nuestro nombre viene de una de las flores más diversas del mundo. Aquí cabe todo el mundo.
Un espacio amable y respetuoso para quienes trabajan y para quienes nos visitan.
Creemos en abrir puertas y dar oportunidades reales, con empleo digno y trato justo.
Te esperamos en Chapinero con un café y algo dulce. Y si quieres, seguimos contándote por Instagram.